Contents
cccategories1 animales cccategories2
Cómo enseñar a un perro a quedarse solo sin aullar: plan gradual de 7 días
Dejar al perro solo en casa puede convertirse en un reto si cada vez que sales el pequeño comienza a aullar como si no existiera mañana. Afortunadamente, con paciencia, una buena dosis de estrategia y un plan gradual, tu compañero de cuatro patas aprenderá a sentirse seguro y tranquilo estando solo. A continuación encontrarás un método de 7 días, sencillo y divertido de poner en práctica, que te ayudará a decir adiós a esos lamentos y bienvenido a un ambiente sereno para todos.
Entender el porqué de los aullidos
Antes de lanzarnos al plan, conviene conocer por qué muchos perros aúllan cuando se quedan solos. En su origen salvaje, los lobos aullaban para comunicarse con la manada y asegurarse de que nadie se perdiera. Un pariente cercano como el perro doméstico retiene ese instinto de unidad y teme la separación. Según la American Society for the Prevention of Cruelty to Animals (ASPCA), la ansiedad por separación es una de las causas principales de comportamiento indeseado en perros.
“La paciencia es la clave para un perro confiado”, dice Cesar Millán en su libro El encantador de perros. Esta frase resume la filosofía detrás de nuestro plan: avanzar despacio, premiar cada éxito y reforzar la seguridad emocional de tu mascota.
Consejos previos antes de comenzar
- Crear un espacio cómodo: una camita mullida, un juguete seguro y su mantita favorita.
- Evitar grandes despedidas o despedidas dramáticas: lo mejor es un simple gesto y una frase tranquila.
- Controlar el nivel de ejercicio: un paseo largo antes de iniciar el proceso ayuda a quemar energía y relajar al perro.
- Usar calmantes naturales si es necesario: difusores de feromonas como Adaptil o snacks con valeriana.
Plan gradual de 7 días
| Día | Objetivo | Actividad | Duración aproximada |
|---|---|---|---|
| 1 | Desensibilizar a la partida | Ponerte los zapatos y coger las llaves sin salir. Repetir 10 veces, sin irte. | 5 minutos |
| 2 | Primeros pasos fuera | Abre la puerta, sal fuera 1 minuto y regresa. Ofrece premio por tranquilidad. | 1–2 minutos |
| 3 | Aumentar el tiempo | Salir durante 5 minutos. Subir a 10 si el perro está calmado. | 5–10 minutos |
| 4 | Crear rutina | Realiza salidas de 10, 15 y 20 minutos por la mañana. Premia siempre el silencio. | 20 minutos en total |
| 5 | Prueba extendida | Deja al perro solo 30 minutos. Deja un juguete dispensador de croquetas. | 30 minutos |
| 6 | Fortalecer confianza | Salida de 45 minutos. Al volver, ignora al perro 1 minuto antes de saludar. | 45 minutos |
| 7 | Salida diaria normal | Programa tu salida habitual (1–2 horas). Usa música suave o radio para ambientar. | 1–2 horas |
Detalles y recomendaciones extra
No todos los perros avanzan al mismo ritmo. Si detectas ansiedad excesiva (arañazos en puertas, hipersalivación, destrucción de objetos), retrocede un paso y refuerza ese nivel hasta que se sienta cómodo. Puedes consultar más técnicas de manejo de ansiedad en Royal Canin y en Perros y Más.
Una herramienta muy útil es el juguete dispensador de golosinas. Esconde premios dentro y deja que el perro se entretenga mintiendo para conseguir su recompensa. Así relacionará tu salida con algo divertido y no con un abandono dramático.
Actividades complementarias
- Entrenamiento de trucos: Aprender “dar la pata” o “rodar” cansa mentalmente.
- Música relajante: Listas de reproducción especiales para perros disponibles en plataformas como Spotify.
- Difusores de feromonas: Copian las hormonas de la madre para inducir calma.
Más allá del plan de 7 días
Si tu perro logra mantenerse relajado durante salidas de hasta dos horas, ¡enhorabuena! Sin embargo, la clave está en la consistencia. Sigue practicando estos pasos cada vez que salgas y mantén pequeñas sesiones de entrenamiento incluso cuando estés en casa. Puedes añadir ejercicios de búsqueda de premio, olfateo y socialización con otros perros para reforzar su bienestar general.
Para casos de ansiedad severa, consulta con un adiestrador profesional o tu veterinario. En ocasiones es necesario combinar entrenamiento con terapia de comportamiento. Recuerda que cada perro es un individuo con su propio carácter y nivel de sensibilidad.
Cita de un experto
“La consistencia y la anticipación controlada son el ingrediente secreto para eliminar la angustia asociada a la separación”, afirma Patricia McConnell, etóloga y autora de The Other End of the Leash.
Conclusión
Enseñar a un perro a quedarse solo sin aullar es un proceso que requiere tiempo, cariño y mucha paciencia. Con este plan gradual de 7 días tendrás una hoja de ruta clara, que te permitirá avanzar de manera segura y divertida. Asegúrate de premiar cada pequeño triunfo, observa el ritmo de tu perro y no descartes apoyarte en profesionales si fuera necesario.
Al final, tu hogar volverá a ser un espacio tranquilo, tu relación con tu perro se fortalecerá y ambos disfrutarán de salidas más relajadas. ¡Anímate a probar este método y sorpréndete con los resultados!

Be the first to leave a comment